martes, 22 de diciembre de 2015

Exploradores en el Ártico en el siglo XIX. ¿El Ártico se funde?



Este es un resumen del artículo de los investigadores James E.Overland y Kevin Wood  en el  que muestran el uso de instrumentos y registros históricos descriptivos para probar la certeza de la hipótesis de que las condiciones ambientales observadas por los exploradores del siglo XIX  en el archipiélago canadiense fueron consistentes con una Pequeña Edad de Hielo tal y como es sugerido en conclusiones de otras reconstrucciones climáticas (metodología de estratigrafía de núcleos de hielo) y aceptado  por los defensores de la Teoría del Cambio Climático.

Concluyen que de los testimonios y registros de los exploradores se deduce poca evidencia de frío extremo y proporcionan una reconstrucción climática disconforme con la obtenida por medio de la estratigrafía de núcleos de hielo (la aceptada por el IPCC de la ONU). 
En la actualidad, y dentro del contexto alarmista de las noticias relacionadas con el Cambio Climático, la disminución de la masa de hielo en el Ártico se presenta con frecuencia como un acontecimiento excepcional y catastrófico, consecuencia de las elevadas emisiones de CO2 de los últimos 80 años.
Pero  de la lectura de los registros históricos de los exploradores árticos del siglo XIX se deduce que la disminución de la masa de hielo ártico no es algo excepcional sino que ya se ha producido en otras épocas (con menos CO2 en la atmósfera que en la actualidad) y que han venido seguidas de  otras fases de recuperación .   

Las expediciones organizadas en el siglo XIX para encontrar un tránsito por el denominado Paso Ártico del Noreste, se percibieron en general como grandes fracasos, como un vana y trágica exploración fallida ; la causa se ha venido atribuyendo a las extraordinarias condiciones de frío asociado a la denominada "Pequeña Edad de Hielo". 

Esa perspectiva había sido reforzada desde 1970, cuando las reconstrucciones del paleoclima basadas en el hielo del Ártico (estratigrafía de núcleos de hielo) parecieron confirmar la existencia de condiciones excepcionalmente frías conforme con  lo que los glaciólogos habían denominado como la "Pequeña Edad de Hielo", con temperaturas más frías que la media de los primeros años del siglo 20 [Koerner, 1977; Koerner y Fisher, 1990; Overpeck et al., 1998].

Sin embargo, el examen de 44 registros de exploradores del Ártico occidental desde 1818-1910 revela que los indicadores del clima tales como:
a) navegabilidad,
b) distribución y espesor de hielo anual del mar
c) temperatura media mesual del aire en superficie, y
d) el inicio de la fusión y congelación 
estaban dentro de la actual gama de variabilidad, entendiendo por "actual" la referencia al periodo 1970-2000.

Si bien existe una amplia literatura sobre el historia de la exploración del Ártico del siglo XIX se ha hecho muy poco uso de observaciones científicas y meteorológicas detalladas compiladas durante muchas expediciones.

Hubo más de setenta expediciones o empresas científicas de diversos tipos enviados al Ártico canadiense en el período comprendido entre 1818 y 1910.
De este número total, se analizaron 44 informes científicos originales y relatos relacionados. 
La mayoría de los datos provienen de grandes expediciones navales, con gran capacidad, que abarcan varios años, con invernadas en el Ártico.

Hemos centrado nuestro análisis en los cuatro indicadores de cambio climático antes citados; a saber: extensión del hielo marino de verano, espesor anual del hielo marino, la temperatura media mensual, y el inicio de la fusión y de congelación como estima de media diaria de temperatura. 

Tanto la extensión del hielo marino y la aparición del inicio de la fusión y congelación se compararon con los del período de referencia de 30 años entre 1971-2000.
Los valores de espesor de hielo (media mensual), se compararon con los del período de 50 años entre 1951-2000.
Es quizás sorprendente que la mayor parte del Paso del Noroeste fuera ya navegado durante el siglo XIX con buques de las diferentes expediciones que quedaron tan solo a 150 km de completar el paso en un buen número de ocasiones.

Figura 1.
La imagen muestra la presencia de hielo en el mar el 10 de septiembre, que es la fecha habitual del mínimo anual de hielo durante el período de referencia 1971-2000 ( según el Servicio Canadiense del hielo, 2002). 
En varias ocasiones, las expediciones llegaron a menos de 150 km de completar el Paso del noroeste, pero incluso en años con condiciones desfavorables de hielo, la mayoría de los barcos eran todavía capaces de llegar a posiciones relativamente avanzados dentro del archipiélago canadiense.

En 1859, ya se habían descubierto todas las posibles rutas que comprenden el Paso del Noroeste.
La mas sorprendente es que, incluso en los años reconocidos como desfavorables (por más fríos), los buques todavía eran capaces de llegar a lugares cuya accesibilidad es semejante a la de las peores condiciones de hielo de la referencia moderna (1971-2000).
De 33 expediciones o suministros de barcos con destino a la parte occidental de Lancaster entre 1819 y 1859, sólo dos fallaron debido a las condiciones del hielo desfavorables.
Dieciocho mediciones de máxima anual del espesor del hielo marino se registraron entre 1819 y 1876; cuatro de ellos son incompletos, porque fueron interrumpidos antes del final de la estación.
De las restantes 14 observaciones, se obtuvo una media (anual) de 215 cm y un máximo de 250 cm.
En la actualidad (datos de la referencia moderna) , las condiciones de hielo para Resolute Bay, Sachs Harbor, y Mould Bay dan una media anual de 199 cm y una máximo en tres estaciones de 248 cm.

Por lo tanto, las observaciones históricas son consistentes con los valores del siglo XX.

Treinta y dos años aproximadamente de series mensuales de temperatura media del aire superficial  se recogieron durante los años comprendidos entre 1819 y 1854, y se comparó con la referencia de 50 años del periodo 1951-2000.
El  63% de los 343 valores de anomalías mensuales de la temperatura caen dentro de una normal desviación de la media de la referencia moderna. 
Los exploradores relatan que encuentran tanto años cálidos como años fríos.
Si bien los datos históricos de los viajes de exploración son intermitentes, tomados en su conjunto, proporcionan una perspectiva valiosa sobre el clima del pasado del Ártico canadiense.

Los exploradores encuentran a la vez temporadas cálidas y temporadas frías, y en general, las condiciones  de hielo que nos recuerdan a las del siglo XX.
La aparición temprana de la congelación en algunos casos representa la mayor aparente diferencia respecto de las condiciones actuales, mientras que el momento de la transición al estado fundido en la primavera mostró poco cambio respecto el presente.

Si hubiera habido un cambio en la media de la temperatura del aire de verano de la magnitud del sugerido por el método de estratigrafía en núcleos de hielo (isla de Devon), las indicaciones de  más frío  habrían sido detectados en nuestra análisis. 
Los relatos y registros de los exploradores no avalan los resultados de reconstrucción de temperaturas por estratigrafía de núcleo de hielo.

Por último, debemos señalar que es engañoso afirmar que no se encontró el Paso del Noroeste y que el el fracaso se debió a un clima adverso extraordinariamente frío.
De hecho, todas las rutas posibles que componen el Paso del Noroeste fueron descubiertos, y casi toda la costa laberíntica fue asignada durante este periodo.
Un resultado de navegación similar podría obtenerse hoy dentro de los límites de navegación en las condiciones presentes.


Figura. 2. 
Los exploradores encontraron ambas condiciones representadas en los dibujos, en la isla de Beechey:  poco hielo (1850) y mucho hielo (1853).

El estado de hielo favorable y desfavorable en las proximidades de la isla de Beechey ilustran la gama de condiciones de hielo en diferentes años.
La Figura A ilustra la situación de la H.M.S. Resolute y el vapor Pioneer el 5 de septiembre 1850 [tomado de Facsímil del Ártico, Illustrated News, cortesía de Elmer E.Rasmuson Biblioteca, Univ. de Alaska- Fairbanks].

La Figura B muestra el H.M.S. Breadalbane y el vapor Phoenix atrapados en el banco de hielo el 21 de agosto 1853.
El Phoenix escapó, pero el Breadalbane fue aplastado por la presión del hielo y se hundió (Archivos Nacionales de Canadá, el número de acceso 1989-399-4).

Referencias:
Bradley,R. S. and P.D. Jones,“Little Ice Age”summer temperature variations:Their nature and relevance to recent global warming trends,The Holocene,3, 367–376, 1993.
Jones,P.D. and K. R. Briffa,The “Little Ice Age”: Local and global perspectives, Climatic Change,48, 5–8, 2001.
Koerner,R. M.,Devon Island ice cap: Core stratigraphy and paleoclimate, Science,196, 15–18, 1977.
Koerner,R.M. and D.A. Fisher,A record of Holocene summer climate from a Canadian high-Arctic ice core, Nature,343, 630–631, 1990.
Neatby, L. H., In quest of the North West Passage,pp. 135–136, Longmans,Toronto, 1958.
Oglvie,A.E. J., and T. Jónsson,“Little Ice Age” research:A perspective from Iceland, Climatic
Change, 48, 9–52, 2001.
Overpeck, J. et al.,Arctic environmental change of the last four centuries,Science,278,1251–1256,1998.

Información del autor de la fuente original:
James E.Overland, Pacific Marine Environmental Laboratory/NOAA, Seattle,Wash., and Kevin Wood , Arctic Research Office/NOAA, Silver Spring,Md.




domingo, 20 de diciembre de 2015

Cambio Climático: el polémico asunto de la medición de la temperatura global de la superficie de la Tierra.
Iosu Marruedo. Biólogo


¿Como se determina la Temperatura superficial  media anual en el planeta? 
La obtención de un único número que caracterice la temperatura media superficial (anual) es una operación compleja y de significado desconcertante para el ciudadano, pues puede ocurrir que no corresponda con su "experiencia vital local".
Pensemos que la variabilidad de temperatura para un mismo día, en un mismo lugar, puede oscilar fácilmente entre 2º C y 16º C (por ej. un día normal de otoño en Pamplona, Navarra). También durante un mismo día en diferentes lugares de la Tierra; así, por ej.,  el 10 de agosto de 2010 en la Antártida se registró una temperatura de - 93.2ºC cuando en Trinidad (Bolivia) era de  + 28ºC.

La temperatura superficial terrestre es una magnitud extremadamente variable: varía en un mismo día, varía de un lugar a otro y de un año a otro.
Su valor medio, es útil solo cuando se contempla por "el retrovisor", cuando pasados un buen número de años podemos mirar hacia atrás y observar la tendencia o comportamiento medio global durante esos años (nunca menos de 25-30 años).

Obtener un único valor de temperatura representativo de toda la superficie del planeta requiere el manejo de cientos de miles de datos, procedentes de todos los puntos de la Tierra, correspondientes a los 365 días de cada año, durante una larga serie de años.

Para conseguirlo, son dos los elementos necesarios:
1) Un instrumento de medición de la temperatura. En la actualidad, se utilizan principalmente dos tipos de instrumentos de medida: los instalados en estaciones meteorológicas terrestres continentales (termómetros)  y a bordo de barcos (para datos de la superficie oceánica), y los instalados en satélites que orbitan alrededor de la Tierra. Estos últimos llevan a bordo termómetros de precisión (resistencia redundante de platino) calibrados en el laboratorio antes de su lanzamiento.
2) Una metodología para el tratamiento estadístico de los cientos de miles de datos recogidos. Esta es quizás la parte más polémica o más frágil del complicado proceso de obtención de la Temperatura superficial global anual.
Dicho de otra manera: es posible que de un mismo conjunto de datos, dependiendo del tratamiento estadístico aplicado (decisión que adopta en cada caso el equipo de trabajo correspondiente) se obtengan resultados diferentes. Es por esto que suele ser frecuente el fuego cruzado de críticas y acusaciones de manipulación de datos entre los diferentes equipos (diferentes metodologías) que ofrecen información de la Temperatura Global..

Existen cinco registros o bases de datos oficiales para la medición de la Temperatura global de la superficial terrestre.
Tres de estas bases de datos se nutren de mediciones por instrumentos situados en la superficie de la Tierra (estaciones meteorológicas y barcos). Hay registros directos (termométricos) fiables desde 1850. Esta tres Bases de Datos son:

a) Base de datos del Instituto Goddard de Estudios Espaciales , NASA,  con datos procedentes de 6300 estaciones meteorológicas (GISTEMP  NASA).
b) Base de Datos de la Unidad de Investigación del Clima de la Universidad de East Anglia, corazón del IPCC  de la ONU (las últimas versiones de estas bases de datos son HadCRUT3 y HadCRUT4).
c) Base de Datos de la Administración Oceánica y Atmosférica de EEUU, ( GHCN  NOAA).

Suele haber diferencias entre el resultado presentado por estas tres bases de datos, debido fundamentalmente a que emplean diferente número de estaciones meteorológicas, con diferente localización y también emplean diferente metodología para la interpolación de los datos.

La imagen siguientes muestran un ejemplo de estas diferencias; vemos el resultado del GISS-NASA en rojo comparado con el del equipo del Hadley Centre (HadCRUT) en azul y con la versión del NOAA en verde. Se compara además con la versión de la Agencia Meteorológica del Japón, línea en morado.
La línea horizontal de referencia 0.0 corresponde al valor medio de temperatura durante el periodo 1951-1980.



Figura 1.
Las otras dos bases de datos registran mediciones realizadas por instrumentos situados en satélites; existe registro satelital continuo desde 1978:
d) Base de datos Sistemas de Teledetección RSS MSU , en California.
e) Base de Datos del Clima en la Universidad de Alabama en Huntsville, (UAH).

También existen diferencias entre los resultados presentados por RSS MSU y UAH, procedentes fundamentalmente de los diferentes algoritmos y procesos de conversión de la lectura del sensor instalado en el satélite en temperatura del aire (en realidad, lo que el satélite mide es la emisión de microondas de las moléculas de oxígeno de la atmósfera, que es función de la temperatura del aire; este valor de emisión del oxígeno debe convertirse en temperatura del aire).

En las imágenes siguientes (Figura 2. y 3.) podemos ver la versión del equipo UAH (Roy Spencer y John Christy) y la de RSS MSU (Mears) de California:
Figura2. 


Figura 3.

Pero cuando constatamos que las diferencias son mayores es cuando comparamos el resultado de las mediciones instrumentales (termométricas) con el de las satelitales (RSS MSU y UAH)..

¿Cuales son estas diferencias y qué importancia tienen?
1.- Las mediciones satelitales registran casi siempre temperaturas menores que las mediciones basadas en interpolación de los datos de estaciones meteorológicas en superficie.
2.- Entre las dos mediciones satelitales, la base UAH presenta menor tendencia global que la base RSS MSU.
3.- También muestran un área de enfriamiento para altas latitudes en el Hemisferio sur; muestran que el calentamiento no es homogéneo.
4.- Hay discrepancias entre UAH y RSS para ciertas áreas sobre el ecuador y Australia, en las que UAH registra enfriamiento y RSS calentamiento.
5.-  Las mediciones satelitales muestran una etapa de fuerte calentamiento entre los años 1993-1998 y una etapa de estabilización hasta 2014. Según UAH  y RSS, el calentamiento no es global y no es continuo.
Para los instrumentos situados en satélites, el año más caliente fue 1998; desde entonces la temperatura se ha estabilizado, desapareciendo el calentamiento hasta la primavera de 2015, cuando el intenso episodio de "El Niño" que todavía está activo provoca una nueva subida de temperatura.
6.- Para la UAH, 2015 es solo el tercer año más caliente, después de 1998 y 2010. Sin embargo para la NASA y para Hadley Centre, 2015 ha sido el año más caliente.
7.- Para el registro por satélite, durante el período comprendido entre octubre 1996 octubre 2014 la tendencia de variabilidad ha sido cero. Es lo que se ha denominado "la pausa" (18 años de pausa en el calentamiento), que podemos ver en la imagen siguiente.
Figura 4.
El IPCC (panel de expertos de la ONU) no acepta los resultados basado en mediciones satelitales; pese a que estos ofrecen mayor cobertura global (desde 1979) cubriendo una mayor superficie de la Tierra (continentes y océanos) y registran series continuas de datos también en vertical (baja troposfera, media y alta troposfera).

Críticas hacia las mediciones satelitales:
Proceden fundamentalmente de los promotores y defensores de la Teoría del Cambio Climático.
Aducen que los algoritmos empleados en la conversión de datos y su interpolación son erróneos y que, sobre todo, el efecto de las masas de nubes distorsiona el valor real de temperatura en superficie, haciendo que estas aparezcan con valores menores que los registrados en estaciones meteorológicas.
Algunas de las personas que trabajan en esos equipos son tachadas de "negacionistas" con intereses espúreos.

Críticas hacia las mediciones con instrumentos de superficie (termométricas):
Proceden de los sectores de Ciencia escéptica con la Teoría del Cambio Climático.
Argumentan, por ejemplo, que en esas Bases de Datos existen amplias regiones de la superficie del planeta poco o nada representadas (especialmente la superficie oceánica) cuando otras, en cambio, lo están en exceso.
Se les atribuye una selección sesgada o intencionada de las estaciones meteorológicas utilizadas para el suministro de los datos, abundando las cercanas a grandes núcleos de población, donde por efecto de la "isla urbana de calor" (calor emitido por la propia ciudad) los registros siempre tienden a indicar calentamiento.

Así mismo, expresan desconfianza hacia los métodos de interpolación de datos empleados, con acusaciones de "cocinado" de datos (ver imagen de la izquierda), es decir, manipulación del tratamiento estadístico hasta lograr el resultado previamente esperado (hasta demostrar que existe una etapa de calentamiento global sostenido).

Esta última acusación se ha revitalizado como consecuencia de la modificación de la Base de Datos HardCRUT3 de la Universidad de East Anglia (el IPCC de la ONU) para dar lugar a la versión HardCRUT4.
Me explicaré:
Los 18 años de no calentamiento (octubre1996-0ctubre2014) conocidos como "la pausa" (Figura 4.) desconcertaron enormemente a los miembros del IPCC y comunidad de partidarios de la Teoría del Calentamiento Global. Nadie lo esperaba.
En la revista Investigación y Ciencia de junio de 2014, se publica una entrevista anterior con uno de los representantes más destacados del IPCC, Michael E. Mann, quien reconocía la existencia de un parón en el calentamiento; atribuía ese fenómeno (que no fueron capaces de predecir en el informe del IPCC de 2001) a un comportamiento inesperado del Sol y sobre todo, a la erupción del volcán islandés Eyjafjallajökull en 2010.
A continuación afirmaba: .. "pero el calentamiento regresará"...

La dichosa "pausa" era una molesta espina clavada en el corazón del IPCC. Sus modelos de proyección del futuro climático del planeta contenidos en el informe del año 2001 habían fallado estrepitosamente; ya que no habían sabido ver lo que sucedería en los próximos 13 años, todas las proyecciones a más largo plazo quedaban invalidadas. La valía de su modelo informático de proyección  quedaba muy dañada.

Pero todo se arregló en marzo de 2012; el director del Cru, Phil Jones, explicó que ... " HadCRUT se basa en observaciones y nos hemos dado cuenta que en años anteriores (anteriores a 2010) los datos del Ártico no se han capturado de manera integral debido a los pocos datos que se tienen de esa zona. Hemos realizado una nueva versión de la base de datos , HardCRUT4, en la que se han incluido más de 400 estaciones a lo largo del Ártico, Rusia y Canadá"...

Es decir, si se aumenta la representación o peso de las estaciones de lugares fríos para recalcular la temperatura de los primeros años del s. XXI, , la línea horizontal que indica tendencia cero desciende por el extremo izquierdo y aparece nuevamente como una pendiente ascendente hacia la derecha.
Y ya está ....  todo arreglado!; la pausa no existía, era un artefacto, una interferencia provocada por un error de captura e interpolación de datos. Nosotros, los del IPCC, teníamos razón y el calentamiento sigue siendo una realidad, tal y como nuestro modelo de proyección viene asegurando. Y todos contentos en el IPCC, la Teoría del Calentamiento Global sigue viva.

Pero claro está, en otros sectores de la ciencia del Clima, en otros equipos que trabajan con las otras bases de datos el asunto no ha pasado desapercibido y ha crecido el recelo y la desconfianza hacia HadCRUT.

Mientras tanto, esta es la evolución de la concentración de CO2 en la atmósfera comparada con la variación de temperatura global según la base de datos UAH y datos reconstruidos anteriores a 1979
(el valor 0.0 en el eje vertical izquierdo expresa la temperatura media en el período 1981-2010):
Figura 5.
Se pueden distinguir tres etapas:
Una primera parte entre 1960-1979 de escasa correlación temperatura-CO2.
Una segunda, 1980-2002 con buena correlación entre temperatura y CO2, y
Una tercera parte 2003-2014 de escasa correlación.

El núcleo central de la Teoría del Cambio Climático contiene dos enunciados:
1.- Desde la década de los 70 del pasado siglo, el planeta está inmerso en una etapa de calentamiento global rápido y sostenido.
2.- La causa de este calentamiento es el incremento de las emisiones de CO2 (y otros gases de efecto invernadero) procedentes de la actividad humana.

La medición y determinación de la temperatura global, contenido de esta entrada, afecta al primero de los dos enunciados. Aceptando la evidencia del calentamiento, vemos que hay diferentes estimaciones según la base de datos y metodología de trabajo utilizados para interpolación: ¿es global o no?, ¿es continuo o no? ¿cual es el ritmo de variación por década? ¿es un problema grave o leve? o ¿ni tan siquiera es problema?.

La causa del calentamiento para el IPCC de la ONU ha estado clara desde el principio: es el incremento de CO2 atmosférico. Siempre han afirmado que no puede ser ninguna otra cosa; por lo tanto, nunca han buscado "otra cosa", se han limitado a trabajar para reforzar todo aquello que señale la culpabilidad del CO2. Y cuando aparece alguna evidencia incómoda, se silencia, se suprime o se retoca.

Cuanto del calentamiento es debido a la variabilidad natural del clima y cuanto al CO2 emitido por la actividad humana es una pregunta tabú para el IPCC. Quien la haga será inmediatamente tachado de negacionista.
Afortunadamente, son numerosos los científicos (escépticos por ser científicos) que investigan la probable interacción de otras causas: así por ej.
a) el equipo de Roy Spencer  lleva años trabajando sobre la influencia en la variabilidad climática de la oscilación ENSO-El Niño y sobre los patrones de condensación nubosa,
b) los grupos de trabajo que estudian la oscilación de la actividad solar y las variaciones de su campo magnétcio
c) los investigadores en paleoclima que intentan mejorar el conocimiento del Clima en el pasado, y que así, actuando por homología, quizás podamos mejorar la comprensión del Clima presente y futuro  .....

¿Quien tiene razón?¿Cual es la medición correcta?
Difícil es saberlo, pero si atendemos a la opinión pública, he de reconocer que la Teoría del Calentamiento Global ha tenido un éxito insuperable (es la versión del IPCC, con la base de datos HadCRUT4) y se presenta como verdad indiscutible con amplio consenso a su favor:" el calentamiento global es una evidencia incuestionable, el planeta está afectado por una etapa de rápido y sostenido aumento de la temperatura provocado por las actividades humanas".  
Las demás versiones, matices .....  no aparecen en los medios de comunicación.

Pero si tenemos en cuenta que la opinión pública suele ser igual a la opinión publicada, el famoso consenso que respalda la versión HadCRUT4 y que patrocina el IPCC de la ONU, aparece como algo mucho más frágil. Los consensos científicos se establecen sobre el debate entre argumentos diferentes; y aquí no hay debate, solo verdad única (la del IPCC).

Así no se construyen los consensos, así se construyen los dogmas.



lunes, 30 de noviembre de 2015

Los escépticos climáticos NO somos negacionistas.
Iosu Marruedo. Biólogo


Hoy es 30 de noviembre, y hoy es la inauguración de la Cumbre del Clima en París, COP 21.
Todavía estoy impresionado por el discurso inaugural del presidente Obama; más que impresionado, acojonado.

La lista de desastres futuros ha sido exhaustiva: sequías, ciudades bajo el agua, pueblos abandonados, guerras y conflictos sociales, huracanes ......
Desde el pasado mes de julio he venido observando el creciente esfuerzo de propaganda preparatorio de esta Cumbre del Clima; en prensa escrita, prensa digital, radios y televisiones he presenciado el desfile de noticias anunciadoras de terribles desastres y catástrofes causado por la acción humana responsable de las emisiones de CO2 (y otros gases invernadero) a la atmósfera.

En setiembre ya vaticiné que la campaña propagandística iría ganando en intensidad según nos acercáramos a la fecha de hoy. Pero debo confesar que no esperaba tal derroche de medios.
El mes de noviembre ha sido inundado por el tema del Cambio Climático; el aspecto alarmista y catastrofista de la Teoría del Calentamiento Global ha aparecido a diario en prensa, radio y televisión, como un mantra terrorífico, culminando en la llamada a múltiples concentraciones, carreras populares y manifestaciones en diversas ciudades para el día 29 de noviembre.

Se ha grabado con miedo en las mentes de los ciudadanos que todos somos responsables de cualquier acontecimiento meteorológico presente y futuro (se dibujan los diferentes escenarios con brocha gorda y no se distingue entre meteorología y clima) y, sobre todo, de que nuestras ciudades queden bajo el agua (tema recurrente, por lo espectacular); incluso se ha celebrado un exposición que recrea las ciudades del mundo bajo las aguas, y se han publicado mapas de "inundación" publicitados extensamente en la prensa escrita y digital
Incluso ya se afirma sin lugar a duda, que la guerra en Siria, el surgimiento del ISIS-DAESH y la crisis de los desplazados sirios es otra consecuencia más del Cambio Climático.

Paralelamente, ha ascendido a nivel premium el acoso, censura y descrédito personal de todo aquel que se atreva a poner en cuestión cualquier enunciado o afirmación de la Teoría del Cambio Climático.
Se les denomina negacionistas, y son la basura, el demonio, el eje del mal en esta historia.

Pero no, los científicos escépticos (pido perdón por la redundancia) no somos negacionistas.

El pasado 5 de diciembre de 2014, medio centenar de destacados científicos y divulgadores ha suscrito un manifiesto en el que se pide a los periodistas que no se refieran a los negacionistas del Cambio Climático como escépticos. Entre los firmantes se encuentran conocidos científicos como
David Morrison . director del centro Carl Sagan en el instituto SETI para la investigación de la vida en el Universo, y Sir Harold Kroto, premio Nobel en Química, entre otros.
Texto completo con la lista de los científicos firmantes (en inglés) aquí.

"El escepticismo promueve la investigación científica y crítica, y el uso de la razón en el examen de afirmaciones controvertidas y extraordinarias. Está en la base del método científico.
El negacionismo, por otro lado, es el rechazo a priori de las ideas sin realizar una consideración objetiva de las mismas."

El escepticismo real se puede resumir en una cita de Carl Sagan: "Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias".

Los escépticos científicos somos conscientes de los esfuerzos políticos para socavar la ciencia del Clima por parte de aquellos que niegan la realidad pero que no se dedican a la investigación científica, y que argumentan desde posiciones ideológicas o/y religiosas (generalmente muy arraigadas) sin recorrer el protocolo del método científico ni probar sus afirmaciones.
La palabra más adecuada para describir a este tipo de personas es "la negación".
Pero no todos los individuos que se hacen llamar escépticos del Cambio Climático son negacionistas.
Aunque sí se puede afirmar que todos los negacionistas se atribuyen a sí mismos (falsamente) la marca de escépticos.
Debido a este  uso inapropiado del término escéptico, los periodistas han otorgado credibilidad inmerecida a los que rechazan la Ciencia y la investigación científica.
Los científicos escépticos hemos dedicado gran parte de nuestras carreras a practicar y promover el escepticismo científico. Pedimos a los periodistas que procedan con mayor cuidado al informar sobre los que rechazan la Ciencia del Clima y sobre quienes sostenemos los principios de la verdad y el método científico.

Por favor, dejen de usar el término escéptico para referirse a los negacionistas.

Termina el documento con la lista de los científicos firmantes.

Recordemos que negacionista es un término utilizado por los partidarios de los enunciados de la Teoría del Cambio Climático para referirse a los escépticos. ¿Y, por qué no les llaman escépticos, sin más? 
Pues porque la palabra escéptico es demasiado correcta; recordemos que la Ciencia de calidad debe ser escéptica. La palabra negacionista, en cambio, tiene una connotación negativa e irracional (negacionismo del Holocausto judío, del bombardeo de Guernica ....).

Entonces, si los escépticos no somos negacionistas y no negamos el Cambio Climático, ¿cual es el fundamento de nuestro escepticismo?.

Fundamentalmente los científicos estamos de acuerdo en :
a) Desde que existen registros termométricos continuados (1879) la temperatura anual media terrestre ha aumentado.
b) La actividad humana ha añadido CO2 a la atmósfera.
c) El CO2 y demás gases invernadero tienen un efecto de calentamiento de la superficie del planeta.

Pero hay un considerable desacuerdo y/o incertidumbre en aceptar  :
a) Si el calentamiento desde 1950 esta fundamentalmente provocado por la acción humana: ¿cuanto de la variabilidad climática se debe al comportamiento natural del sistema Clima y cuanto a la acción humana?
b) Cuanto se calentará el planeta durante el siglo XXI. La determinación de la temperatura anual media es un asunto espinoso; existen diferentes fuentes de datos (registro satelital RSS, registro por selección de estaciones meteorológicas, boyas Argos  ...) y el tratamiento estadístico de los datos registrados es diverso, dependiendo de quien lo haga.
Esto nos conduce a diferentes valores de evolución de la temperatura anual media a lo largo del tiempo y, por lo tanto, diferentes perspectivas del problema.
c) Si ese calentamiento es un problema grave, leve o "no es problema".
d) Si realmente podemos o sabemos hacer algo para controlar la evolución climática del planeta.

Referente al último punto, me gustaría formular alguna de las preguntas desde la ciencia escéptica , que seguro no se formularán en la Cumbre de París:

1.- En los enunciados del Cambio Climático se habla con frecuencia de "actuar para revertir el Cambio Climático" y también se usa la expresión  "actuaciones dirigidas a estabilizar el Clima del planeta".
La pregunta es :
Ya que revertir significa retornar a una situación anterior, ¿cual es la situación anterior del sistema Clima, hacia la cual debemos revertir?
¿Al estado climático del siglo XI-XII. con su periodo templado parecido al actual? ¿O al estado del Clima durante la Pequeña Edad de Hielo, siglos XIV-XV?  ¿ O bien todas las recomendaciones van dirigidas a revertir hacia algún otro estado Climático, desconocido hasta hoy, pero que reúne las características de estado Climático  correcto? y si fuera así, ¿Que es lo que convierte a un estado climático en correcto o no alterado?

Llevo tiempo esperando una respuesta, para comprender mejor hacia donde vamos a "revertir" con las propuestas del IPCC. Me temo que todavía tendré que esperar bastante más.

2.- Las propuestas realizadas por el IPCC, que serán el fundamento de las decisiones que se adopten en París, nacen de las proyecciones de futuro (el IPCC evita el término predicción)  realizadas con un modelo de simulación por ordenador. 
Expresan la probabilidad de que ocurra un suceso determinado, siempre y cuando se cumplan las suposiciones incluidas en la elaboración del modelo de simulación. Los informes del IPCC no contienen hechos comprobados experimentalmente. Contienen probabilidad de sucesos esperados.

Es decir, nunca se ha comprobado experimentalmente que la reducción de la actual concentración de CO2 en la atmósfera de 395 ppm hasta 340 ppm provoque un descenso de la temperatura anual media terrestre hasta alcanzar valores próximos a los de 1978.

La pregunta es ¿Por qué se propone crear un fondo verde de 100.000 millones de dólares, para financiar un esfuerzo cuyo resultado carece de ninguna garantía científica?
¿Por qué el problema de Calentamiento Global sigue desviando la discusión de los dos auténticos problemas que debe afrontar la Humanidad? a saber:
1. la contaminación sistémica de suelos, atmósfera, masas de agua, cadenas alimentarias ...  y, 
2. el grave problema de la desigualdad en la distribución de la riqueza y acceso a la energía.
Siempre he creido que afrontando contaminación y desigualdad, el problema del Calentamiento Global decaería por sí mismo. 

Soy consciente de las dificultades para afrontar (de modo global y cooperativo) temas que siguen siendo considerados tabú en nuestros días, tales como:
a) el establecimiento de límites o reglas en la economía de Libre Mercado dirigidas hacia una mejor distribución de los beneficios,
b) desarrollar el concepto de decrecimiento
c) considerar qué sentido tiene el continuo crecimiento demográfico de la especie humana.  Somos la única especie en el planeta sobre la cual no se considera que deba existir un número máximo de individuos, sostenible por el ecosistema sin comprometer la supervivencia de éste.

Espero con interés el resultado de la Cumbre de París, y recuerda:

Recuerda, calentamiento climático no es sinónimo de contaminación.









sábado, 21 de noviembre de 2015

Daños colaterales del propagandismo del Cambio Climático.
Iosu Marruedo. Biólogo

El pasado 5 de noviembre fui a casa de mis suegros con la intención de pasar un rato en compañía, cosa que agradecen, ya que debido a su frágil estado de salud consecuencia de la edad, sus salidas "al exterior" se han reducido.
En esas ocasiones, tenemos la costumbre de ver en Antena 3 el programa "Ahora caigo" presentado por Arturo Valls.

Se trata de un entretenido concurso en el que los participantes tienen que responder preguntas de diferentes temas, contando como ayuda con algunas de las letras de la respuesta correcta, diseminadas entre el resto de las letras ocultas como casillas en blanco. El concursante conoce así el el número de palabras, el número de letras (tantas como casillas en blanco) y algunas de las letras.

Pues bien,  el otro día uno de los concursantes se enfrentó a la siguiente pregunta:

¿Cual es el principal gas atmosférico causante de efecto invernadero?

Y se le ofrecía como ayuda esta plantilla:
_ _ _ o _     _ _     _ g _ a

Como quizás ya hayas deducido, la respuesta correcta es vapor de agua .
Pero lo que ocurrió con el concursante fue llamativo; se quedó perplejo ante la distribución de las palabras y letras de la ayuda.
Mientras, musitaba en voz baja dióxido de carbono, ozono ... y otros imposibles intentos de solución, se desesperaba al comprobar el paso de los segundos que le acercaba a la eliminación.

Sus ideas previas le impedían ver la solución obvia.
Fue incapaz de responder correctamente y, como ocurre con los concursantes eliminados, fue "tragado" por una trampilla del suelo que se abre a tal efecto (de esta manera de librarse de los concursantes eliminados procede el nombre del programa).

Efectivamente, el vapor de agua es el responsable del 60%-90% del efecto invernadero, dependiendo del grado de humedad del aire.
Dicho de otra manera, la energía solar entrante modulada por la humedad del aire, son la llave principal que regula el efecto invernadero en nuestro planeta.
El protagonismo del CO2 , metano, .... es muchísimo menos importante, debido sobre todo a la diferencia de concentración de uno y otros en la atmósfera.

Pero la información (o habría que decir desinformación) que insistente y repetidamente nos llega desde los medios de comunicación no menciona el papel del vapor de agua; tampoco se habla de la enorme dificultad de hacer predicciones fiables para los patrones de condensación y formación de nubes más allá de cinco días.
Aunque todos aceptamos que la fiabilidad de la meteorología no supera esa línea mágica de cinco días, desconocemos que eso es debido al comportamiento caótico (difícilmente predecible) de la humedad y la condensación  de nubes en la atmósfera.
El concursante había estado sometido al bombardeo mediático de los postulados de la Teoría del Cambio Climático; a saber:

- El efecto invernadero es causado por el incremento de las emisiones CO2
- Este aumento de emisiones ya está causando un Cambio Climático, con consecuencias de Calentamiento Global, estimado (de continuar el actual ritmo de emisiones) entre +2 ºC  y +6 ºC  para el año 2100.
Es curioso comprobar que el IPCC (organismo integrado en la ONU responsable de los informes y de la propaganda sobre Cambio Climático) evita utilizar el término predicción, usando en su lugar la palabra proyección.
El IPCC hace pues proyecciones climáticas a 80 años vista, contemplando diferentes escenarios de emisiones de CO2 ( y demás gases como NOx, metano ...).
¿Y que pasa con el vapor de agua? ¿Como se puede entender que las predicciones de Meteorología sobre patrones de nubosidad no van más allá de cinco días, pero el IPCC se proyecta 80 años hacia el futuro, definiendo la evolución climática de ese periodo?
¿Que saben los del IPCC que desconocen los meteorólogos?
Nada, lo que ocurre es que la Meteorología es ciencia deductiva, es decir, de la observación directa del estado de la atmósfera hoy, deduzco el estado de la atmósfera durante los próximos días.

La Climatología es ciencia inductiva, es decir, junto con los datos obtenidos de la observación directa, realizo un conjunto de suposiciones de comportamiento futuro (entre los más de doce agentes que intervienen en la evolución climática) para afirmar que si durante los próximos decenios se cumplieran las suposiciones asumidas, hay un elevado grado de probabilidad de llegar a un escenario climático u otro.

Pero en los medios de comunicación, los informes del IPCC no se presentan como probabilidad de que se produzca un suceso si se cumplen sus suposiciones; se presentan como hecho probado y con amplio consenso en la comunidad científica.

La propaganda es eficaz; repite miles de veces un mismo mensaje, simple, sin matices, sin dudas.
El éxito de la propaganda, en este caso, se tradujo en el fracaso del concursante.
Sentí algo de pena por su eliminación, porque era evidente que en este caso, él no tenía la culpa.

viernes, 30 de octubre de 2015

Un nuevo experimento aporta pruebas que refuerzan la Teoría de la Bomba Biótica.
Iosu Marruedo. Biólogo


Un nuevo artículo publicado en la revista Hydrology and Earth System Sciences desafía la visión de "consenso" de los modelos de simulación climática del IPCC (Grupo Intergubernamental de expertos en Cambio Climático, organismo integrado en la ONU) y considera que la causa principal de la circulación atmosférica y flujos de masas de aire es la condensación de vapor de agua procedente de evapotranspiración y no la "flotabilidad".

 Ver resumen del artículo. Artículo completo descargable pdf, click aquí.

El modelo dominante de "convección" sostiene que la circulación atmosférica (con su función de transporte de calor de latitudes bajas a altas, y de humedad desde los océanos hacia el interior de los continentes) se basa en la premisa de que cuando una masa de aire se calienta, se expande y en consecuencia, disminuye su densidad , iniciando un ascenso ("flotabilidad") entre masas de aire más frías, que se desplazarán horizontalmente para ocupar el vacío dejado por la primera. 

Así se instaura un flujo o corriente de convección, que transporta calor y humedad desde las regiones más cálidas a las que reciben menos energía solar.
En este video se representa un modelo de circulación atmosférica general basado en la "flotabilidad" de las masas de aire caliente:

En este enlace, podrás ver también una excelente representación de la circulación atmosférica general, según el modelo de flotabilidad.

Una teoría reciente presentada por Makarieva y Gorshkov (2013) sostiene que la fuerza motriz principal de la circulación atmosférica se deriva de la intensa condensación y aguda reducción de la presión que se asocia a las regiones donde una alta tasa de evapotranspiración de los bosques de dosel cerrado naturales (bosques tropicales, selva amazónica) ofrece el combustible para la formación de nubes.

El resultado neto de esta "bomba biótica" es que los flujos de aire húmedo son atraídos desde el océano hacia el continente (son "succionados") por la aguda caída de presión asociada a una alta tasa de condensación en la masa de aire situada sobre el bosque de dosel cerrado.

¿Pero, que es la evapotranspiración? Es el proceso de evaporación de agua, desde el suelo a la atmósfera, mediado por los vegetales.


Para probar la física que sostiene la Teoría de la Bomba Biótica, a saber, que la condensación de vapor de agua, a una velocidad suficientemente alta, da como resultado un flujo de aire unidireccional,

P. Bunyard, M. Hodnett, G. Poveda, J.D. Burgos Salcedo y C. Peña
(IDEASA, Universidad Sergio Arboleda, Bogotá, Colombia
Centre for Ecology & Hidrology, Wallingford, UK
Department of Geosciences and Environment, Univ. Nacional de Colombia, sede Medellín
Corporación para la Investigación y la Innovación- CIINAS, Bogotá, Colombia
Facultad de Matemática, Univ. Sergio Arboleda, Bogotá, Colombia )

diseñaron un aparato experimental de 5 m. de altura, en el que encerraron un cuerpo de aire de 20 m3 en un espacio anular alargado (de 14 m) alrededor del cual la circulación es libre, permitiéndose flujos de aire rotativos.

Uno de los lados verticales del aparato contiene 17 m de serpentín de refrigeración (de cobre) para provocar la condensación.
El aparato contiene una serie de sensores que miden la temperatura, la humedad y la presión barométrica cada 5 segundos, y el flujo de aire cada segundo. Los resultados de más de cien experimentos muestran una correlación altamente significativa (r2 > 0,9)  entre el flujo de aire instaurado y la velocidad de condensación.

La consistencia de los experimentos de laboratorio confirma que la física de la Teoría de la Bomba Biótica tiene profundas implicaciones para los actuales modelos matemáticos de simulación del Clima.
Los resultados son significativos y sin ambigüedades.

Al menos en la escala de laboratorio, se ha comprobado que la fuerza primaria de la convección atmosférica es la energía liberada en los eventos que tienen lugar durante la condensación del vapor de agua (que pasa a estado líquido o sólido).
Las implicaciones generales son que los grandes bosques del mundo (bosques naturales, no agrobiosistemas) desempeñan un papel fundamental en la circulación de las masas de aire (y por lo tanto, en la Meteorología y en el Clima)  a través de proporcionar vapor de agua por evapotranspiración y por lo tanto, el "combustible" para una alta velocidad de condensación de nubes.

La Teoría de la Bomba Biótica sugiere que la función hidrológica de los bosques tropicales es con mucho la más importante contribución climática, y que la deforestación a gran escala puede ser tanto o más perjudicial en sus consecuencias de bienestar del planeta como lo son las emisiones de gases de efecto invernadero.

En efecto, en términos macro-climatológicos, que los bosques sean absorbentes netos o emisores de CO2 es relativamente insignificante en comparación con su papel hidrológico. 


miércoles, 16 de septiembre de 2015

Continua la campaña de prensa preparatoria de la Cumbre del Clima en París el próximo noviembre. 
Iosu Marruedo. Biólogo

El pasado 16 de septiembre, el periódico El País publicó un doble artículo ( la segunda parte se abre al pulsar LaAntártida también se derrite) en el que se dan a conocer diversas predicciones sobre el futuro de la Antártida y por extensión del futuro climático del planeta. Esta misma noticia también fue difundida por otros diarios (El Mundo, ABC ...), agencias (Europapress) ….

Según afirma este artículo, “…...un grupo de investigadores ha analizado el impacto de futuras emisiones de carbono procedentes de los combustibles fósiles en el casquete polar sur. En todas sus simulaciones, la Antártida perderá buena parte del hielo, y en el peor de los escenarios, todo. La consecuencia directa será la elevación del nivel del mar varias decenas de metros …..”.

El contexto general , es una extensión de otra noticia del 28 de agosto que alertaba del incremento del nivel del mar y de los desastres que esto provocará.

Como es sabido, en noviembre de 2015 se celebrará la Cumbre del Clima en París, COP21, donde los estados y organizaciones participantes, asumiendo los enunciados de la Teoría del Calentamiento Global, seguro que escucharán el relato de la catástrofe que se avecina (subida del nivel del mar, fusión de los polos, graves sequías, incremento de huracanes, ….) difundirán y diluirán la culpa y por último firmarán algún documento en el que se diga que en la próxima Cumbre del Clima concretarán un conjunto de medidas destinadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Según parece, estamos ya en plena fase de “calentar máquinas” para esta Cumbre, visto el aumento de la frecuencia con la que aparecen en prensa  noticias que no hacen sino desinformar, extendiendo miedo entre la población, y, lo más importante, haciendo que nadie olvide que todos somos culpables de los males venideros, por lo que deberíamos estar dispuestos a aceptar y colaborar con las decisiones que se adopten en la Cumbre del Clima. Al final, según ellos, se trata de salvar el planeta .... 

En el artículo se llega a afirmar lo siguiente:
..."Desde que en 1979 los primeros satélites pusieran sus ojos en ella, la Antártida nunca fue tan grande. Según la NASA, en diciembre de 2013, el hielo marino que rodea el continente antártico alcanzó su mayor extensión. Sin embargo, también nunca como ahora se está derritiendo a un ritmo tan acelerado. Por primera vez desde el fin de la última glaciación la Antártida pierde más hielo del que gana. De nuevo, ya sea en forma de cambio climático o deterioro de la capa de ozono, la acción humana está detrás..."  

Continua con una serie de citas de científicos, quienes, curiosamente, no relacionan directamente la variabilidad antártica con el Calentamiento Global, pero el articulista se encarga de resumir al final,  "... pero la situación puede ser temporal ..... el calentamiento global está llevando más humedad al interior del continente antártico y esto hace que nieve más ...... esto (?) acelera el movimiento de los glaciares hacia aguas más cálidas ... y el resto de la historia ya se sabe: más deshielo, mayor elevación del nivel del mar ...."   

Entre una mezcla de asombro y enfado ante semejante esfuerzo de desinformación, quiero hacer las siguientes aclaraciones:

1.- No es cierto que la masa de hielo antártico esté en riesgo de desaparición.
Como podrás comprobar pulsando aquí la masa de hielo antártico se ha mantenido por encima de la media del periodo 1979-2008 durante la mayor parte del mismo; la evolución temporal de estos datos “observados” no sugiere ninguna crisis ni catástrofe próxima.
El descenso registrado a partir del máximo histórico de setiembre de 2014 (NASA) está en relacionado con el episodio “El Niño” que durante 2015 se está desarrollando en el Pacífico, con intensidad fuerte-muy fuerte, calentando el agua del océano y superando incluso al evento de 1997, llegándose a un valor negativo respecto de la media (-0.350). 
Ya ocurrió algo semejante con episodios "El Niño" fuertes y muy fuertes de años anteriores (mira la correlación en el gráfico). 
La evolución del hielo antártico de los dos últimos años, puede verse en la siguiente imagen:
Hasta abril de 2015 la línea azul (extensión total de hielo antártico) siempre se ha mantenido por encima de la media 1979-2008, tanto en invierno como en verano; el fuerte calentamiento de las aguas del Pacífico causado por "El Niño 2015" es la causa del descenso registrado durante los últimos meses.
La evidencia, las observaciones realizadas, nos indican que la masa total de hielo en la Antártida no es decreciente  y no está en riesgo de desaparición.


2.- Se insiste en el artículo en el aumento de velocidad de fusión de los glaciares antárticos, que a veces, liberan al mar grandes bloques de hielo flotante, enormes icebergs que suelen ser noticia en todos los telediarios.
Esto es cierto; pero como tantas veces, no es toda la verdad.
Aunque la Antártida es un conjunto continental, se aprecia gran diferencia de comportamiento del hielo entre la llamada Antártida occidental (parte menor) y la Antártida oriental (parte mayor). La pérdida de hielo ocurre tan solo en la Antártida occidental, no en todo el continente antártico. Recordemos que la masa de hielo antártico total es creciente.

Si tal y como está probado en la Antártida Occidental hay pérdida de hielo y fusión importante de sus glaciares, debemos preguntarnos ¿Por qué?.

Para los autores del artículo, está claro: la explicación se encuentra en la Teoría del Calentamiento Global. Una vez más, el mismo mensaje, simple, rotundo y sin matices.
Emitimos más gases de efecto invernadero, que provocan un aumento de la temperatura de la baja atmósfera y de los océanos. Y ya está, el hielo funde y los polos desaparecerán.

Pero tampoco ahora las cosas son como se cuentan en los periódicos.

En enero de 2010 el equipo de Doug Wiens y Amanda Lough de la Universidad de Washington en San Luis (Missouri) diseñaron dos líneas de investigación con distintos sismógrafos en la Tierra de Marie Byrd (Antártida occidental); por primera vez operaban con instrumental durante todo el año, incluso en las partes más frías de la Antártida.

En esta región se encuentran los volcanes conocidos de la Antártida ( en la parte oriental, la mayor, en la que se acumula el hielo, no hay volcanes) aproximadamente entre los meridianos 90ºW y 155ºW.
El sismógrafo matriz usó perturbaciones creadas por terremotos distantes para obtener, a modo de eco-reflejo, imágenes de hielo y roca en lo profundo de la Antártida occidental.
El objetivo del trabajo era medir la capa de hielo para ayudar a reconstruir la historia climática de la Antártida.
Pero se encontraron con una sorpresa.

Los sismógrafos detectaron dos ráfagas de eventos sísmicos entre enero de 2010 y marzo de 2011. Cuanto más observaron, los investigadores se mostraron más convencidos de que se encontraban ante un nuevo volcán en formación (todavía oculto desde el exterior), con una gran cámara de magma moviéndose bajo la corteza terrestre y el hielo antártico, emitiendo calor.

Los enjambres de terremotos detectados se parecían mucho a los de las islas Aleutianas y a los asociados al volcanismo de Alaska.
Los sismólogos contactaron con Duncan Young y Don Blankenship de la Universidad de Texas (EEUU) que volaban sobre la Antártida con un radar para obtener mapas topográficos de la roca madre. ..."En estos mapas se puede ver que hay una elevación de la topografía del manto en la misma ubicación donde se producen los eventos sísmicos..." Las imágenes de radar también revelan una capa de ceniza enterrada bajo el hielo. 

Los nuevos datos sugieren la hipótesis de formación de una nueva dorsal , una línea de fractura de la corteza terrestre, que he añadido a la imagen original del National Snow and Ice Center como una línea verde, por la que aflorará magma procedente del interior de la Tierra.  Según esta nueva hipótesis, en el futuro, la Antártida occidental se fracturará y separará de la región oriental. 

En consecuencia, la fusión del hielo en la Antártida occidental tendría causa tectónica (flujo de calor interno de la Tierra), sería una fusión "desde abajo", como alternativa al mecanismo defendido por la Teoría del Calentamiento Global que describe  una fusión "desde arriba" por calentamiento del océano y la atmósfera derivados de la emisión de gases de efecto invernadero.

Por supuesto, el trabajo de  Doug Wiens Amanda Lough no ha tenido ninguna difusión en prensa ni en tv, tan solo puede leerse en unas pocas revistas especializadas como Nature Geoscience (Ver artículo ). 
Y asi, en prensa y tv, la Antártida se funde a causa de las emisiones de CO2, y ya está; en los medios de comunicación se sigue manteniendo la doctrina del mensaje único, simple, catastrófico y repetitivo. 
Simultáneamente, se silencia toda información que pueda incomodar o poner en cuestión los postulados del Cambio Climático. 

3.- Otra noticia de relevancia, silenciada en prensa y tv: 
En la Antártida hay más hielo marino que el registrado en las mediciones anteriores a 2012. 
En noviembre de 2014, un grupo internacional de científicos pertenecientes al Instituto de Oceanografía Woods Hole (Universidad de Tasmania) y a la organización British Antartic
Survey publicaron los resultados de su investigación destinada a inventariar la masa de hielo antártico situada sobre el mar.
Utilizando un dron submarino realizaron mediciones de hielo marino antártico de primavera, en el periodo 2010-2012. Los resultados se han publicado en Scientific American y en Nature.
Según sus datos el mayor espesor registrado es de 16 m. Los valores más frecuentes están entre 1,4 m y 5,5 m.
Lo más importante es que estas medidas suponen un incremento del grosor medio de 1 m. respecto a las medidas anteriores existentes, realizadas desde navíos  y/o perforaciones.
Parece ser que hay más hielo marino que el que se creía hasta 2012.
Y claro está, una vez más esta noticia no ha aparecido en los medios de comunicación, tan solo en las revistas especializadas.

En resumen
Los datos de las observaciones de la evolución temporal de la masa de hielo en la Antártida no avalan nada de lo que se dice en estos artículos de prensa.
Los medios de comunicación continúan sustituyendo información por propaganda, en todo lo que se refiere a las ciencias del Clima, ignorando y silenciando las noticias científicas que no atribuyen al CO2 el protagonismo principal como agente de cambio climático.

!!! En la Antártida, no es el CO2, son los procesos tectónicos y volcánicos asociados quienes tienen el protagonismo principal en la fusión de los glaciares de la Antártida occidental¡¡¡   
Mientras, en la Antártida oriental, el hielo sigue acumulándose.

¿Cuantos días pasarán hasta que aparezca en los medios de comunicación el siguiente capítulo de desinformación, miedo y culpa?.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

¿Sabías que desde el inicio de 2015 se está desarrollando en el Pacífico oriental un episodio de "El Niño" de gran intensidad?
Iosu Marruedo. Biólogo

Pero ¿que es "El Niño"?
El Niño es un fenómeno meteorológico cuyo escenario principal está situado en el Pacífico oriental ecuatorial pero cuyas repercusiones son de escala global, afectando a todo el planeta.
Ocurre a lo largo del tiempo sin ajustarse a ciclos estables, con un comportamiento temporal caótico, conociéndose ciclos de tres a ocho años.
El ciclo completo consta de una fase cálida denominada El Niño-ENSO (El Niño-Southern Oscillation) una fase neutra y una fase fría que recibe el nombre de "La Niña".

Las consecuencias de la fase cálida suelen ser notables sobre todo en la costa oeste de Sudamérica, con elevación de la temperatura en el Pacífico oriental, pérdidas graves en las pesquerías, lluvias torrenciales en la vertiente oeste de la cordillera andina, sequía en la vertiente este ......

A escala global, afectando a ambos hemisferios y todos los continentes, se produce un cambio drástico en la circulación atmosférica general, con disminución en la formación de nubes, disminución del albedo terrestre y en consecuencia aumento de la energía solar absorbida en superficie y de la temperatura. Parece ser que también existen conexiones con el ciclo del Atlántico Norte (NAO) y con la troposfera Ártica.

¿Que está ocurriendo en el Pacífico desde principio de 2015?
 Está teniendo lugar la fase cálida de un episodio de "El Niño" de gran intensidad, actualmente clasificado como fuerte-muy fuerte.
Las instituciones encargadas de vigilar estos eventos comenzaron a emitir mensajes de alerta en abril-mayo de 2014, vaticinando la llegada de un episodio "El Niño" de gran intensidad para 2015, tal y como ha ocurrido.
Una web de calidad (hay varias muy buenas, con información clara y actualizada) para acceder a información, análisis y pronóstico de los eventos "El Niño" es ésta del gobierno de El Perú.

La NASA (en inglés), los gobiernos de Chile, El Perú, Ecuador ... han desarrollado sistemas de monitoreo y vigilancia de este fenómeno meteorológico (y climático) como prevención de las consecuencias que suele tener en sus territorios.

Las observaciones actuales y modelos de pronósticos en el Pacífico tropical indican que éste podría ser uno de los mayores eventos de "El Niño" de las últimas décadas.

¿Ha ocurrido esto en el pasado?
En los últimos 500 años se conocen unos 120 eventos "El Niño" de diferente intensidad.
Eventos calificados de muy fuertes, han sobrevenido en 1578, 1728, 1790-93, 1828, 1876-78, 1891 y 1925-26; esto hace un total de 9 eventos muy fuertes en 475 años, es decir aproximadamente uno cada 50 años.
Otros 10 eventos son calificados entre Fuerte y Muy Fuerte (F+) y otros 21 de Fuertes. Por lo tanto, ha habido 40 eventos Fuertes y Muy Fuertes en 475 años,  uno cada 9 años.

Con todas las reservas del caso se puede decir que cada 500 ó 1.000 años el Perú ha sido golpeado por una catástrofe mayor (Mega Niño), capaz de remodelar paisajes y desorganizar o provocar la desaparición de sociedades.
Niños Muy Fuertes como los de 1925, 1983 ó 1997 sobrevendrán aproximadamente cada 50 años, en media.


¿Se conocen las causas que desencadenan este fenómeno?
Cada vez se conoce mejor como se desarrollan las diferentes fases del fenómeno pero todavía hoy no conocemos muy bien las interacciones y teleconexiones entre los diferentes agentes climáticos responsables del desencadenamiento de "El Niño".



  No te olvides de Gaza.  Iosu Marruedo. Biólogo El 31 de mayo de 2024 (ya han pasado dos años) publiqué en este mismo blog una entrada con ...